miércoles, 17 de septiembre de 2008

Importante: ten un buen plan


El bueno de Zinovy no sabía que iba a protagonizar uno de los mayores fracasos de la historia militar del siglo XX.

Ahí donde lo ves, Zinovy Rozhestvensky era en 1904 el Almirante de la Flota Rusa del Báltico. En agosto de ese año los japones, sin previo aviso arrasaron la Flota Rusa del Pacífico. El zar Nicolás II no quedó muy contento. Además de la humillación, de la derrota militar, del hecho de quedarse descubierto en ese flanco, aumentaron los ánimos en su contra en el interior. Y ahí es donde interviene Zinovy. Nicolás II le encarga que con la Flota Rusa del Báltico haga frente a los japoneses. Es decir, que desde el Báltico donde tenía su base, se desplace hasta el mar del Japón a darle lo suyo a los japoneses. Casi nada. Dar la vuelta al mundo.
Las naves rusas eran muy anticuadas, acostumbradas al cabotaje por las aguas del Báltico y no preparadas para recorrer el mundo entero. La tropa estaba mal formada, sin entrenamiento y con nula motivación.
El viaje fué eterno. No contaron con que los ingleses que por entonces controlaban el canal de Suez, no iban a dejar que un enemigo usara dicha vía. Solución: circunnavegar toda Africa , enfilar el Indico y llegar por el Mar de la China al mar del Japón.
Ahí estaban los nipones, entrenando, con sus barcos nuevos, bien preparados, bien armados. Haciendo prácticas de tiro estaban cuando cerca de Corea, a la altura de Tsushima les dieron el alto a los rusos.
Escabechina. Las bajas lo dicen todo: 117 japoneses muertos frente a 4380 rusos. Veintiun barcos rusos hundidos frente a 3 torpederos japoneses. Además siete barcos capturados y seis inutilizados. Es decir, los rusos fuera de combate ya.
Aquello acabó con el poderío naval ruso. Desembocó en la Revolución Rusa. Los japoneses fueron los amos del mar en aquellas latitudes hasta que dos bombas atómicas acabaron con ello en 1945. Total nada. Y todo por no tener un plan. Ni Nicolás II lo tuvo, sólo quería acabar con los japoneses, a los que subestimaba, a los que consideraba inferiores. No valoró a la competencia, no dotó de recursos adecuados al proyecto. Quería resultados ya. Y le tocó ( a Zinovy claro) dar la vuelta al mundo. No tenía equipo adecuado, no motivó.
Por eso, lo primero: un buen plan. Y a ser posible por escrito.